dirigiendo un vinyasa

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En Mandiram Urquinaona

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Pequeños movimientos, grandes cambios: yoga para cuidar el cuerpo mientras trabajamos

 Pasamos muchas horas de nuestro día trabajando. Algunas personas delante de un ordenador, otras de pie, caminando, conduciendo o realizando tareas que requieren mantener durante mucho tiempo una misma posición.

Y aquí quiero hacerme una pregunta: ¿qué hacemos con nuestro cuerpo mientras estamos trabajando?

Muchas veces estamos tan concentrados en terminar una tarea que nos olvidamos completamente de él. Permanecemos horas sentados, tensamos los hombros, adelantamos la cabeza, dejamos caer la espalda y seguimos trabajando como si nada estuviera pasando.

Pero nuestro cuerpo está ahí, acompañándonos durante toda la jornada.

Por eso creo que incorporar pequeños movimientos mientras trabajamos puede ser un hábito muy sencillo para cuidar nuestra postura, disminuir la tensión acumulada y mantener una mayor movilidad.

No estoy hablando de hacer una clase completa de yoga en medio del trabajo. A veces basta con unos minutos.

Moverse sin dejar de trabajar

Si trabajamos con un ordenador, podemos empezar por algo tan sencillo como mover suavemente el cuello, llevar los hombros hacia atrás y hacia delante, movilizar las muñecas y cambiar de vez en cuando la posición de nuestra espalda.

También podemos levantarnos durante cinco o diez minutos, caminar un poco, mover las caderas, flexionar y extender las piernas o simplemente cambiar de espacio.

Parece poca cosa, pero cuando pasamos muchas horas en la misma posición, estos pequeños cambios pueden convertirse en una forma de autocuidado.

Nuestros pies también necesitan movimiento. Podemos levantarnos sobre las puntas, movilizar los tobillos o caminar unos minutos. No necesitamos hacer grandes esfuerzos: necesitamos recordar que el cuerpo está diseñado para moverse.

¿Yoga empresarial? ¿Yoga en la silla?

Durante los últimos años hemos empezado a escuchar diferentes nombres: yoga empresarial, yoga en la silla, pausas activas, ejercicios de movilidad…

Me parece estupendo que existan todas estas propuestas, pero en realidad el concepto que quiero compartir es todavía más sencillo:

movernos mientras hacemos nuestra vida.

El yoga puede enseñarnos precisamente eso: a observar el cuerpo, reconocer dónde acumulamos tensión y aprender a escuchar sus señales antes de que esa incomodidad se convierta en algo que nos limite.

No siempre necesitamos una esterilla.

A veces necesitamos simplemente hacer una pausa, respirar y movernos.

El bienestar en el trabajo también importa

Cada vez más empresas prestan atención al bienestar de sus trabajadores. No solamente porque una persona que se encuentra mejor físicamente puede afrontar mejor su jornada, sino porque el bienestar también incluye nuestra salud emocional.

El estrés mantenido, la falta de descanso y la ausencia de movimiento pueden terminar afectando a nuestra calidad de vida.

Por eso algunas empresas incorporan pausas activas, sesiones de yoga, movilidad o relajación durante la jornada laboral. Me parece una iniciativa muy interesante porque introduce algo que durante mucho tiempo hemos olvidado: trabajar no debería significar desconectarnos completamente de nuestro cuerpo.

Pero también creo que existe una responsabilidad personal.

Podemos esperar a que alguien nos recuerde que debemos movernos o podemos empezar nosotros mismos a crear ese pequeño hábito.

Mi propuesta: empieza por algo muy sencillo

No necesitas cambiar toda tu rutina de un día para otro.

Prueba simplemente esto:

🧘‍♀️ Levántate de la silla cada cierto tiempo.
🌿 Mueve suavemente cuello y hombros.
🤲 Moviliza muñecas y dedos.
🦵 Estira y mueve las piernas.
🌀 Haz pequeños movimientos con la cadera.
👣 Mueve los tobillos y los pies.
🌬️ Respira profundamente unas veces.
💛 Y, sobre todo, escucha cómo está tu cuerpo.

Si aparece dolor, hormigueo, mareo o una molestia persistente, no debemos ignorarlo. En esos casos es importante consultar con un profesional sanitario y adaptar cualquier ejercicio a nuestras necesidades.

Una pequeña secuencia para llevar contigo

Hace un tiempo tuve la oportunidad de realizar una pequeña sesión de movimiento y yoga con adolescentes, exactamente en la clase de mi hijo, que hoy en día ya tienes 22 años, para esta ocasión preparé una secuencia muy sencilla precisamente para que pudieran experimentar cómo podemos mover el cuerpo sin necesidad de realizar una práctica complicada.

Hoy quiero compartirla también contigo.

Son movimientos fáciles, que podemos adaptar a nuestro nivel y realizar durante una pausa. Mi intención no es que hagas una práctica perfecta, sino que empieces a relacionarte de otra manera con tu cuerpo durante el día.

Porque el yoga, para mí, no termina cuando enrollamos la esterilla.

Está también en la manera en que nos sentamos, caminamos, respiramos, trabajamos y descansamos.

Y quizá un pequeño movimiento que hacemos hoy pueda convertirse, con el tiempo, en un gran gesto de cuidado hacia nosotros mismos.

No esperemos a que el cuerpo nos obligue a parar. Aprendamos a escucharlo mientras todavía podemos movernos con libertad. 🌿🙏

Namaste.



domingo, 17 de mayo de 2026

13 años confiando en la depilación natural con Silnatur

Durante muchos años he buscado una alternativa de depilación que fuera eficaz, cómoda y respetuosa con mi piel. Después de probar distintos métodos agresivos y dolorosos, descubrí las manoplas depilatorias de silicio de Silnatur, un producto que llevo utilizando desde hace ya 13 años y que ha cambiado completamente mi forma de cuidar mi piel.

Mi experiencia personal con las manoplas depilatorias de silicio

Lo que más me sorprendió desde el principio fue la sencillez del sistema y la suavidad con la que actúa sobre la piel. A diferencia de la cera, las máquinas eléctricas o las cuchillas, este método resulta mucho más natural y menos agresivo.

Con el uso constante, noté una gran diferencia:

  • Reducción progresiva del vello superfluo.
  • Menos irritación y molestias en la piel.
  • Desaparición del vello en algunas zonas de las piernas.
  • Eliminación del dolor provocado por la cera tradicional.

Para mí, el mayor beneficio ha sido poder depilarme de manera cómoda, rápida y sin sufrir.

¿Cómo funcionan las manoplas depilatorias de Silnatur?

El sistema es muy práctico y fácil de usar. El kit incluye:

  • Una manopla depilatoria ligera y reutilizable.
  • 12 bandas depilatorias de silicio que se adhieren al exterior del guante.

Estas bandas tienen una duración aproximada de una o dos depilaciones completas cada una, lo que permite disfrutar del producto durante muchos meses.

La depilación se realiza mediante suaves movimientos circulares sobre la piel limpia y seca. Además de eliminar el vello, también exfolia suavemente la piel, dejándola mucho más suave y cuidada.

Uno de los aspectos que más valoro es que este sistema ha sido testado dermatológicamente y está elaborado con micro cristal mineral de silicio y carbón, sin componentes agresivos.

Una experiencia muy especial en BioCultura Barcelona

Hace poco tuve la oportunidad de colaborar con Silnatur durante la feria BioCultura Barcelona celebrada en La Farga de L'Hospitalet.

Participar como vendedora del producto fue una experiencia muy positiva y enriquecedora. Poder compartir directamente con los visitantes mi experiencia real después de tantos años utilizando estas manoplas fue algo muy satisfactorio.

Muchas personas se acercaban buscando alternativas más naturales para el cuidado corporal y fue muy bonito poder explicarles cómo funciona este método, resolver sus dudas y ver el interés que despertaba entre quienes querían evitar métodos agresivos para la piel.

El contacto con los clientes fue excelente y me hizo sentir aún más convencida de la calidad y utilidad de este producto.

Una forma más natural de cuidar la piel

Con el paso de los años, las manoplas depilatorias de silicio de Silnatur se han convertido en un imprescindible dentro de mi rutina de cuidado personal.

Gracias a este método he podido olvidarme de técnicas agresivas y dolorosas, mientras veía cómo mi piel se mantenía más suave y el vello se reducía progresivamente en distintas zonas.

Por eso me apetecía compartir mi experiencia personal: porque encontrar un producto natural, cómodo y eficaz que realmente dé resultados a largo plazo no es algo que ocurra todos los días.

Mi código de descuento para probar las manoplas Silnatur

Después de tantos años utilizando las manoplas depilatorias de silicio de Silnatur, me hace mucha ilusión poder compartir también un pequeño beneficio para quienes quieran probarlas por primera vez.

✨ Si compras una manopla depilatoria con sus recambios, puedes obtener un 5% de descuento utilizando mi código promocional:

ari5

Una buena oportunidad para descubrir una alternativa de depilación más natural, suave y respetuosa con la piel.

✨ Espero que lo disfrutes tanto como yo y que también puedas sentirte más cómoda, segura y feliz con tu piel. 💚🌿

 

miércoles, 13 de mayo de 2026

Piernas en la pared: una postura simple con grandes beneficios



 En el yoga, las llamadas posturas invertidas son aquellas en las que cambiamos la posición habitual del cuerpo: la cabeza queda abajo y las piernas arriba. Más allá del aspecto físico, estas asanas también nos invitan simbólicamente a cambiar la manera de ver las cosas, ofreciéndonos una nueva perspectiva, tanto corporal como mental.

Cuando invertimos el cuerpo, el centro de gravedad cambia y nuestra estabilidad se transforma. Automáticamente entramos en un estado de mayor atención y presencia. Aunque muchas veces estas posturas pueden parecer un gran desafío, también generan una profunda sensación de concentración, confianza y calma interior.

Sin embargo, no es necesario realizar inversiones complejas para disfrutar de sus beneficios. Existe una forma mucho más accesible y restaurativa: simplemente elevar las piernas apoyándolas en la pared. Esta postura, conocida en yoga como Viparita Karani, puede practicarse fácilmente desde la esterilla o incluso desde la cama antes de dormir.

Una práctica sencilla con grandes beneficios

Elevar las piernas durante unos minutos puede convertirse en un verdadero ritual de autocuidado, especialmente después de pasar muchas horas de pie, caminar largas distancias o sentir las piernas cansadas e hinchadas.

Muchas personas se sorprenden cuando hablo de esta práctica, porque parece demasiado simple para ser tan efectiva. Pero justamente ahí reside su poder: no hace falta experiencia, flexibilidad ni la ayuda de un profesional para beneficiarse de ella. Solo necesitamos acostumbrarnos a regalarle al cuerpo unos minutos de descanso consciente.

Entre sus beneficios más evidentes encontramos:

  • Alivio de piernas cansadas e hinchadas
  • Mejora del retorno venoso y la circulación sanguínea
  • Ayuda al sistema linfático
  • Descanso para pies y zona lumbar
  • Reducción de la sensación de pesadez
  • Relajación del sistema nervioso
  • Mejora del descanso y del sueño

Después de una ducha fría en las piernas y unos minutos con ellas elevadas, el cuerpo cambia completamente la sensación de fatiga. La sangre vuelve con mayor facilidad hacia el corazón y sentimos un alivio casi inmediato.

Una pausa para el cuerpo y la mente

Lo más bonito de esta postura es que también calma la mente. Al detenernos y cambiar nuestra posición habitual, el cuerpo entiende que es momento de descansar. La respiración se vuelve más lenta, el sistema nervioso se regula y aparece una sensación de tranquilidad muy profunda.

A veces buscamos soluciones complicadas para recuperar energía, cuando el cuerpo solo necesita algo tan sencillo como parar, respirar y elevar las piernas unos minutos.

Invertir el cuerpo para volver al equilibrio

Las posturas invertidas nos enseñan que cambiar la perspectiva puede transformar nuestra experiencia. No siempre hace falta hacer más; muchas veces necesitamos simplemente cambiar el ritmo, escuchar el cuerpo y permitirnos descansar.

Por eso, tanto las inversiones más avanzadas como el gesto simple de apoyar las piernas en la pared son herramientas maravillosas para recuperar equilibrio, ligereza y bienestar.

A veces, el yoga más profundo nace de las prácticas más simples. 🌿🙏


miércoles, 25 de marzo de 2026

Cuando el cuerpo pide pausa: volver a Balasana es un Beneficio

En muchas clases de yoga, tendemos a asociar la práctica con el movimiento, el esfuerzo y la superación. Queremos seguir el ritmo, completar cada secuencia, no quedarnos atrás.

Pero hay momentos en los que el cuerpo nos pide algo diferente…
nos pide parar.

Hoy quiero hablar de una de las posturas más importantes —y a veces más olvidadas— dentro de la práctica: Balasana, la postura del niño.

Un refugio dentro de la práctica

Balasana no es solo una postura de descanso.
Es un espacio seguro al que podemos volver en cualquier momento de la clase.

Cuando la respiración se acelera, cuando el cuerpo se fatiga o cuando la mente se dispersa, esta postura nos permite seguir dentro de la práctica sin forzar.

No es abandonar.
Es elegir quedarte… de otra manera.

Beneficios físicos y energéticos

Aunque se perciba como una pausa, Balasana tiene efectos muy profundos:

  • Relaja la espalda y libera la zona lumbar
  • Suelta tensiones en hombros y cuello
  • Favorece una respiración más lenta y consciente
  • Calma el sistema nervioso
  • Reduce el estrés y la fatiga

Es una postura que nos acerca a la tierra, invitándonos a soltar el control y a confiar.

Cuando no puedes seguir el ritmo

Hay días en los que no podemos sostener una práctica intensa.
Y está bien.

El yoga no se trata de rendir, sino de escuchar el momento presente.

Quedarte en Balasana cuando lo necesitas es una forma de respeto hacia tu cuerpo.
Es reconocer tus límites sin juicio.

Y, sobre todo, es entender que la práctica no se mide por lo que haces, sino por cómo te relacionas contigo mientras practicas.

Una gran aliada en caso de lesiones

Balasana es especialmente útil cuando hay molestias o lesiones.

Permite:

  • Reducir la carga sobre el cuerpo
  • Evitar movimientos que puedan agravar el dolor
  • Mantener la conexión con la respiración
  • Permanecer en la clase sin desconectarse

Siempre adaptando la postura: separando rodillas, usando cojines o mantas si es necesario.

La verdadera enseñanza: saber parar

En una sociedad que nos empuja constantemente a hacer más, más rápido y mejor, Balasana nos enseña algo esencial:

parar también es parte del camino.

Quedarte en esta postura no es retroceder.
Es avanzar desde la conciencia.

Es darte permiso para escucharte.
Para cuidarte.
Para no exigirte más de lo que hoy puedes dar.

Volver a ti

La próxima vez que estés en una clase y sientas que necesitas parar, entra en Balasana.

Respira.
Suelta.
Permanece.

Tal vez descubras que, en ese aparente descanso, ocurre algo mucho más profundo:

el encuentro contigo misma. 


sábado, 6 de diciembre de 2025

Más que Comer: La Alimentación como Acto Sagrado según el Ayurveda y el Yoga





En un mundo cada vez más acelerado, volver la mirada hacia nuestra alimentación no es solamente una cuestión física: es una forma de reconectar con la vida, con la energía que nos sostiene y con un modo de existir más presente y equilibrado.

Cuando hablamos de yoga y bienestar, no hablamos de “dietas”, prohibiciones o cuentas de calorías.
Hablamos de pureza, de respeto, de escucha, de elegir alimentos que nutran no solo el cuerpo, sino también la mente y el espíritu.
Hablamos de comer con conciencia, sin excesos, sabiendo que cada elección es parte de nuestro equilibrio interno.

Ayurveda: el conocimiento ancestral de la vida

Para la tradición del yoga, el camino hacia la salud siempre ha estado acompañado del Ayurveda —un sistema de conocimiento con más de 6000 años de historia cuyo nombre lo dice todo:
Ayur = vida / Veda = conocimiento.

El Ayurveda observa la existencia como una danza constante entre el ser humano y el cosmos.
Según esta visión, todo lo que somos —nuestras funciones corporales, nuestra energía, nuestras emociones— está influido por los mismos elementos que componen la naturaleza.

Los 5 elementos en Ayurveda

  • Éter – espacio, vacío, oído

  • Aire – movimiento, tacto

  • Fuego – transformación, visión

  • Agua – fluidez, sabor

  • Tierra – estabilidad, olfato

Nuestros sentidos son los puentes que nos conectan con ellos: a través de lo que vemos, tocamos, saboreamos y escuchamos, percibimos cómo la vida nos afecta… y cómo nosotros la afectamos a ella.

Prakriti, Vikriti y los Doshas: nuestra constitución única

Dos términos fundamentales explican quiénes somos según el Ayurveda:

  • Prakriti: nuestra constitución de nacimiento, genética y estable.

  • Vikriti: nuestro estado actual, moldeado por el entorno, la edad, el clima y las experiencias.

Lo que comemos, cómo dormimos, los horarios, el estrés, la estación del año… todo puede alterar ese equilibrio.

De esta interacción nacen los Tres Doshas, las energías que gobiernan el cuerpo:

Vata – el movimiento (Éter + Aire)

  • Delgado/a, manos y pies fríos

  • Sequedad, piel fina

  • Mente creativa, activa, pero tendencia a la ansiedad

  • Controla todos los movimientos internos y externos

Pitta – la digestión (Fuego + Agua)

  • Fuerte, mirada intensa

  • Piel suave, cabello fino

  • Mayor capacidad digestiva

  • Naturaleza alegre, decidida, organizada

Kapha – la estabilidad (Agua + Tierra)

  • Cuerpo robusto y estable

  • Metabolismo lento

  • Temperamento calmado y protector

  • Resistencia y fuerza natural

Con el paso del tiempo, es común que el dosha Pitta aumente (especialmente después de los 40), combinándose con nuestro dosha de nacimiento.

La alimentación según tu dosha

Cada dosha responde mejor a ciertos alimentos y necesita evitar otros para mantenerse en equilibrio.
Por eso, es recomendable consultar con un especialista Ayurveda que pueda ayudarte a identificar tu constitución y orientarte hacia la nutrición más adecuada para ti.

No se trata de prohibir, sino de armonizar.
No se trata de restringir, sino de escuchar.
Lo que para una persona es medicina, para otra puede ser exceso.

Más allá de la comida: un estilo de vida completo

La salud no se sostiene solo desde el plato.
El Ayurveda recuerda que necesitamos movimiento, descanso y pausas:

  • Caminar para sentir el cuerpo.

  • Practicar yoga para equilibrar respiración y energía.

  • Meditar para calmar la mente y limpiar el ruido interno.

Todo trabaja junto: el alimento que tomamos, el aire que respiramos, el ritmo que llevamos.
La vitalidad no es una meta: es el resultado natural de vivir en coherencia con lo que somos.



miércoles, 12 de noviembre de 2025

Del miedo a la calma: cómo el yoga me ayudó a sanar la ansiedad y la depresión postparto





 En mi último artículo hablé sobre la salud mental desde un panorama general.

Hoy me gustaría hacerlo en primera persona, desde mi propia experiencia con estas problemáticas.

Desde muy pequeña, la ansiedad me acompañó de forma silenciosa, provocándome distintos tipos de trastornos, sobre todo a la hora de comunicarme con los demás o mantener la atención en las clases.
Me avergonzaba, me bloqueaba, y no podía hablar cuando la maestra me hacía una pregunta.
Ni mi madre pudo entender lo que me pasaba, porque en aquel entonces la ansiedad no era reconocida como una enfermedad, y mis síntomas pasaban desapercibidos.

Cuando la profesora me llamaba, sentía un temblor profundo, una niebla en la cabeza y me quedaba completamente en blanco.
Era una niña asustada, viviendo año tras año con las mismas sensaciones, sin poder explicarlas. Me sentía fatal, con la sensación de morir cada vez que me exponía.

A los 20 años, en mi primera clase de yoga, sentí por primera vez que podía respirar con libertad.
Fue el comienzo de un cambio: poco a poco logré controlar esos excesos y aliviar la tensión física y mental.
El yoga me permitió no temer a la gente nueva ni a la comunicación; me ayudó a reconectarme conmigo misma.

Más adelante, ya viviendo en Barcelona y con 30 años, comencé a leer sobre la ansiedad y comprendí que aquello que me había acompañado desde la infancia tenía un nombre.
Descubrí también que la raíz estaba en mi entorno familiar: los malos tratos y las discusiones entre mis padres, los gritos, el miedo constante… todo eso me había marcado profundamente, generando inseguridad y miedo que se transformaron en ansiedad.

Hoy puedo decir que el yoga y la meditación son mis herramientas para convivir con ella, no para evitarla.
Aprendí que no se trata de eliminar la ansiedad, sino de reconocerla como una señal, una alerta que me ayuda a anticipar el desborde y cuidar de mí antes de que sea tarde.

Cuando nació mi hijo, un día comencé a llorar sin parar.
No entendía lo que me ocurría, pero sentía que algo no estaba bien.
Una terapeuta me confirmó que estaba atravesando una depresión postparto, y que debía tratarla.
Era madre soltera y, en ese momento, la carga emocional era enorme.
El estrés, la falta de sueño y las preocupaciones comenzaron a afectar también mi cuerpo: perdí cabello, desarrollé ciática y me sentía completamente agotada.

Decidí actuar.
Cambié mi alimentación, volví a practicar yoga, comencé terapia individual y de grupo, y poco a poco recuperé la energía.
Me propuse estudiar, cuidar mi aspecto, abrirme a nuevas amistades y compartir mis experiencias con otras madres.
Ese fue el punto de inflexión que me dio coraje para sostenerme a mí y a mi hijo.

Hoy él tiene 21 años y es independiente.
Yo sigo practicando yoga, aprendiendo y comenzando una nueva etapa con actitud positiva y más conciencia sobre la vida y cómo gestionarla desde mi interior.
La vida siempre nos da sorpresas —no todas positivas—, pero está en nosotros elegir cómo mirarlas, por dónde caminar y qué aprender de ellas.

Quiero terminar invitándote, si estás pasando por un momento difícil, a buscar ayuda profesional.
Los terapeutas y guías están para acompañarnos cuando no podemos hacerlo solos.
Pedir ayuda no es debilidad, es un acto de amor y valentía hacia uno mismo. 💜

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Habitar el presente: herramientas conscientes para acompañar nuestra salud mental

 




La salud mental hoy ya no está en la sombra ni en el tabú que existía hace años. Se reconoce como un aspecto fundamental que influye directa y profundamente en cómo pensamos, sentimos, nos relacionamos, amamos, trabajamos y tomamos decisiones. Problemas como depresión, ansiedad u otras alteraciones emocionales afectan a la persona y también a su entorno y, por eso, cada vez se habla más de ello de manera abierta y responsable.

Todas, en alguna etapa de nuestra vida, hemos atravesado momentos donde la mente perdió estabilidad, claridad o calma. A veces por duelos, a veces por estrés acumulado, situaciones laborales, presión social, historias familiares o heridas antiguas que aún duelen. Reconocerlo no nos hace débiles, nos hace humanas.

Y aquí es donde quiero aportar desde mi lugar: el yoga y la meditación no sustituyen tratamientos ni profesionales de salud mental, pero sí pueden ser un apoyo complementario muy valioso. Pueden ofrecer un espacio seguro donde volver al cuerpo, regular el sistema nervioso, entrenar la presencia y observar los pensamientos sin quedar atrapadas en ellos. La respiración consciente es una herramienta real para acompañar estados mentales difíciles.

Eso sí: la práctica debe ser libre, nunca forzada. Debe llegar cuando la persona se siente lista, cuando lo desea, cuando siente que ese espacio puede sumarle y no exigirle.

Acompañar a alguien con problemas de salud mental requiere sensibilidad, escucha, delicadeza y respeto por sus tiempos. La mirada compasiva, la ausencia de juicio y la presencia amorosa pueden abrir puertas más grandes que cualquier palabra.

Si conoces a alguien que esté viviendo un momento emocionalmente complejo, a veces un gesto simple como invitarle a una meditación guiada, o a una práctica suave, o simplemente una charla grupal consciente… puede ser el inicio sutil de un nuevo camino.

La salud mental nos puede tocar a cualquiera. Y acompañarla es un acto de amor.
Hacia los demás. Y hacia una misma.
Namasté 🪷

⚠️ IMPORTANTE: cuando hablamos de salud mental / enfermedad mental
no podemos prometer ni insinuar que meditación/yoga sustituyen tratamiento clínico
pero sí podemos hablar como complemento saludable / acompañamiento / herramienta reguladora / apoyo / prevención / autocuidado



Pequeños movimientos, grandes cambios: yoga para cuidar el cuerpo mientras trabajamos

  Pasamos muchas horas de nuestro día trabajando. Algunas personas delante de un ordenador, otras de pie, caminando, conduciendo o realizand...