En un mundo cada vez más acelerado, volver la mirada hacia nuestra alimentación no es solamente una cuestión física: es una forma de reconectar con la vida, con la energía que nos sostiene y con un modo de existir más presente y equilibrado.
Cuando hablamos de yoga y bienestar, no hablamos de “dietas”, prohibiciones o cuentas de calorías.
Hablamos de pureza, de respeto, de escucha, de elegir alimentos que nutran no solo el cuerpo, sino también la mente y el espíritu.
Hablamos de comer con conciencia, sin excesos, sabiendo que cada elección es parte de nuestro equilibrio interno.
Ayurveda: el conocimiento ancestral de la vida
Para la tradición del yoga, el camino hacia la salud siempre ha estado acompañado del Ayurveda —un sistema de conocimiento con más de 6000 años de historia cuyo nombre lo dice todo:
Ayur = vida / Veda = conocimiento.
El Ayurveda observa la existencia como una danza constante entre el ser humano y el cosmos.
Según esta visión, todo lo que somos —nuestras funciones corporales, nuestra energía, nuestras emociones— está influido por los mismos elementos que componen la naturaleza.
Los 5 elementos en Ayurveda
Éter – espacio, vacío, oído
Aire – movimiento, tacto
Fuego – transformación, visión
Agua – fluidez, sabor
Tierra – estabilidad, olfato
Nuestros sentidos son los puentes que nos conectan con ellos: a través de lo que vemos, tocamos, saboreamos y escuchamos, percibimos cómo la vida nos afecta… y cómo nosotros la afectamos a ella.
Prakriti, Vikriti y los Doshas: nuestra constitución única
Dos términos fundamentales explican quiénes somos según el Ayurveda:
Prakriti: nuestra constitución de nacimiento, genética y estable.
Vikriti: nuestro estado actual, moldeado por el entorno, la edad, el clima y las experiencias.
Lo que comemos, cómo dormimos, los horarios, el estrés, la estación del año… todo puede alterar ese equilibrio.
De esta interacción nacen los Tres Doshas, las energías que gobiernan el cuerpo:
Vata – el movimiento (Éter + Aire)
Delgado/a, manos y pies fríos
Sequedad, piel fina
Mente creativa, activa, pero tendencia a la ansiedad
Controla todos los movimientos internos y externos
Pitta – la digestión (Fuego + Agua)
Fuerte, mirada intensa
Piel suave, cabello fino
Mayor capacidad digestiva
Naturaleza alegre, decidida, organizada
Kapha – la estabilidad (Agua + Tierra)
Cuerpo robusto y estable
Metabolismo lento
Temperamento calmado y protector
Resistencia y fuerza natural
Con el paso del tiempo, es común que el dosha Pitta aumente (especialmente después de los 40), combinándose con nuestro dosha de nacimiento.
La alimentación según tu dosha
Cada dosha responde mejor a ciertos alimentos y necesita evitar otros para mantenerse en equilibrio.
Por eso, es recomendable consultar con un especialista Ayurveda que pueda ayudarte a identificar tu constitución y orientarte hacia la nutrición más adecuada para ti.
No se trata de prohibir, sino de armonizar.
No se trata de restringir, sino de escuchar.
Lo que para una persona es medicina, para otra puede ser exceso.
Más allá de la comida: un estilo de vida completo
La salud no se sostiene solo desde el plato.
El Ayurveda recuerda que necesitamos movimiento, descanso y pausas:
Caminar para sentir el cuerpo.
Practicar yoga para equilibrar respiración y energía.
Meditar para calmar la mente y limpiar el ruido interno.
Todo trabaja junto: el alimento que tomamos, el aire que respiramos, el ritmo que llevamos.
La vitalidad no es una meta: es el resultado natural de vivir en coherencia con lo que somos.


Muy buen artículo sigue así ☺️🙏
ResponderEliminarMuchas gracias 😇
Eliminarmuchas gracias 😇
ResponderEliminarAyurveda es el camino, gracias por compartirlo 🙏💫🥰
ResponderEliminar